ALEISTER CROWLEY, VIDA, OBRA, HERENCIA - Christian Bouchet

Realizar un trabajo universitario sobre Aleister Crowley –sin duda el principal ocultista y mago del siglo XX–, así como sobre sus discípulos, llamados, así mismo, “thelemitas” estructurados en un movimiento am­plio e informal (el Movimiento del Thelema o Corriente 93, al que pertenecen, de hecho, todos los discípulos de Crowley) y en múltiples grupos y conventículos, puede sorprender.

Es cierto que, en el marco de la universidad, e incluso en especialidades como la etnología, la antropología o la ciencia de las religiones, pocos han sido hasta ahora los trabajos dedicados a temas similares. La magia está bien estudiada con los indios americanos, los chamanes siberianos y, en el mejor de los casos, con los campesinos normandos o del Berry. Ahora bien, si todos estos estudios amplían nuestra concepción de la mentalidad primitiva, se olvidan, voluntariamente o no, de que hay activida­des mágicas, igualmente extraordinarias, realizadas por individuos “civilizados”, a menudo educados, residentes en la mayoría de ciudades de Europa y América del Norte, y cuya influencia en el arte1, la evolución de los movimientos religiosos o de la política, es indiscutible.

Hacer justicia a un ocultista desconocido y con demasiada frecuencia denunciado, así como descubrir una corriente mística y religiosa, muy minoritaria pero viva y en expansión, han sido nuestras motivaciones para emprender esta tesis sobre Aleister Crowley (1875–1947) y el movimiento thelemita.

Para hacerlo, al igual que William S. Bainbridge, he practica­do durante los últimos diez años, la “observación participante”, siendo, a la vez, sujeto y objeto de mi trabajo al participar en una serie de actividades crowleyanas tanto en Francia como en Europa, en el marco de la redacción de una tesis de licenciatura de historia contemporánea, primeramente, y luego de este doc­torado en etnología.

Así es como he podido constatar que el análisis de Massimo Introvigne sobre los movimientos mágico estaba totalmente justificado.

Para el profesor Introvigne, la difusión de las tesis de los movimientos mágicos parece ser una respuesta específica al malestar de la “sociedad compleja” (sociedad que él mismo define como una “sociedad caracterizada por la floración (...) de una plurali­dad de culturas, de religiones, de sistemas informáticos–normativos que se presentan provistos de igual autoridad, pero que transmiten mensajes diferentes y contradictorios”). Este malestar que se puede expresar de diferentes maneras (drogas, violencia política, etc.) sería, en el campo espiritual, la fuente de dos comportamientos antagó­nicos: el de los nuevos movimientos religiosos que reaccionan mediante la fuga, fuga física (comunidades rurales) o fuga psi­cológica (comportamiento sectario separado del mundo), y el de los movimientos mágicos que afrontan el mundo complejo y analizan su diversidad como perteneciente al mundo exte­rior, mientras que, tras las apariencias, descansaría una unidad primordial donde se resolverían todas las contradicciones.

Estas diferencias de comportamiento se ven agravadas, según el profesor Introvigne, por una divergencia social: los nuevos movimientos religiosos reclutan principalmente a sus adeptos entre los vencidos de la sociedad, mientras que los movimien­tos mágicos agrupan principalmente a “personas que disfrutan de ingresos bastante grandes, que poseen muy a menudo diplomas y buena formación profesional o científica”. Lo que confirma al mismo tiempo una encuesta de Sofres (en Le Monde del 17/2/93) en la que se señala que los practicantes de las paraciencias (entre las que se sitúa una parte de las prácticas ocultistas) son principalmente graduados universitarios que trabajan en profesiones científicas o en la enseñanza, algo que confirma mi propia experiencia, ya que los thelemitas franceses a los que me aproximé eran, en su mayoría, personas adineradas, con alto nivel intelectual y apro­ximadamente el 80% de ellos, profesores de enseñanza superior o secundaria.

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Es bastante obvio que Aleister Crowley no es un accidente en la historia de las ideas, sino que es, por el contrario, el eslabón de una larga cadena filosófica e ideológica.

Con toda la razón Alexandrian dio como inicio de la magia la victoria del cristianismo: “En el antiguo Oriente y en la anti­güedad grecorromana, lo sagrado dependía de un conjunto donde ma­gia y religión se confundían. Un sirio que pronuncia un conjuro contra Pazuzzu, que simboliza el viento del sudoeste, un asirio ofreciendo un par de zapatos al Lamasthu, perseguidor de mujeres embarazadas, para invitarlo a regresar a su morada subterránea, no eran repudiados por los shangu (sacerdotes) de los templos. Un egipcio del Nuevo Reino que hubiera atado algunos amuletos a su muñeca (...) no se enfrentaba a la condena de los sacerdotes de Karnak. Un griego que quisiera saber su futuro en un manteion, santuario de adivinación o utilizando fórmulas de evocación de los espectros dentro del culto de Hécate no escandalizaba a nadie. Un romano que consultase a los arúspices sobre su destino y se ne­gase a abandonar su hogar debido a un presagio o a un sueño, no violaba su religión. Por el contrario, un cristiano de los primeros siglos que utili­zara talismanes, encantamientos, procedimientos adivinatorios, actuaba contra las constituciones apostólicas, las prohibiciones contra la astrología y los encantamientos decretados en el 366 por el Concilio de Laodicea, luego por el Concilios posteriores de Adge, Orleans, Auxerre, Narbonne. Los padres de la iglesia se encargaron de mostrar que lo sagrado no se identificaba con la magia, sino que era exclusivamente patrimonio de los religiosos; a partir de entonces, la magia (fue) disociada de la religión, rechazada y puesta al margen”.5

Más particularmente, parece cierto que la magia y el ocul­tismo occidentales se originaron principalmente de la litera­tura gnóstica del Imperio Romano y, particularmente, de los Hermética de Hermes Trimegisto. Éste, asimilado al dios Thoth, debate en sus libros con varios comparsas, incluidos Isis e Imhotep. En el más famoso, El Divino Pyhmandro, afirma: “El fin de todos aquellos que están dotados de inteligencia es convertirse en Dios”. La teoría de las correspondencias fue creada por algu­nos de sus discípulos.

Los teúrgos –que, en la misma época, animaban con su magia las estatuas de las divinidades–, son también ances­tros espirituales de los magos contemporáneos. Su gran li­bro sagrado fue Los oráculos de Zoroastro, escrito en el siglo II a. C., enseñaba la importancia de las “palabras bárbaras de invocación”.

Estas corrientes sólo fueron eliminadas tardíamente por el cristianismo, y en el siglo V, el ateniense Proclo (410–485) to­davía era un reconocido teúrgo. Se nos dice que “fue iniciado en los secretos de la teúrgia por Asclepigeneia, hija de otro neoplatónico, Plutarco de Atenas. Proclo nunca se casó, pero vivió una vida casi mo­nástica en compañía de los hombres y mujeres que formaron la pequeña comunidad de filósofos paganos en Atenas (...). Proclo pasaba muchas horas cada día en oración contemplativa, invocaba a los dioses mediante ritos teúrgicos, escribía constantemente”.

Prohibidas y perseguidas por los cristianos, las “supersti­ciones” paganas y mágicas se mantuvieron en una fracción de la población europea, ya sea bajo un barniz cristiano, o mediante diversas herejías. Los contactos entre Occidente y el mundo musulmán condujeron al redescubrimiento de ma­nuscritos griegos, así como a la astrología y la alquimia. Al­rededor de 1200, aparece la cábala en el sur de Europa7 y el Libro de la magia sagrada de Abramelin le Mage, según parece, se escribió a fines de la década de 1300. El proceso a Gilles de Rais nos permite descubrir, alrededor de 1440, una magia en parte similar a la del siglo XX, utilizando círculos protectores, varitas e invocaciones, así como grimorios, incluidas las fa­mosas Clavículas de Salomón8. En 1463, el sacerdote florentino Marsilio Ficino tradujo el Corpus hermeticum. La influencia de este trabajo fue muy importante, y condujo a la aparición de “magos eruditos” que se referían tanto al hermetismo como a la cábala y al cristianismo místico. Entre estos se encuentran Heinrich Cornelius Agrippa (1486–1535), Giovanni Pico de­lla Mirandola (1463–1594) y John Dee (1527–1608). En 1574 nació la leyenda de los rosacruces. Luego, en la segunda mitad del siglo XVII, la masonería comenzó a extenderse. Desde su origen contiene una significativa fracción ocultista, y den­tro de ella, aunque en sus márgenes, actuaron Elías Ashmole, Cagliostro, Martínez de Pasqually, Eckartshausen y muchos otros...

En 1801, en Gran Bretaña, se publicó el libro The Magus, obra de Francis Barrett, quien, al frente de una sociedad de magos, había intentado codificar la magia de los grimorios y la de los filósofos antiguos. Poco después, el francés Éliphas Lévi fue el gran renovador de la magia ritual. Su influencia fue predominante en el crecimiento del interés por la magia y el ocultismo que se experimentó en Francia desde la década de 1880 hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial, con figuras notables como Stanislas de Guaïta, Gérard Encausse10 y Joséphin Péladan. En Gran Bretaña, la Sociedad Teosófica, fundada en 1875 por H–P. Blavatsky también contribuyó a un aumentar el interés importante, hasta casi convertirlo en moda, por las filosofías orientales y ciertas formas de ocultis­mo. Además, algunos masones versados en el ocultismo die­ron vida, en 1888, al templo Isis–Urano de la Orden de la Gol­den Dawn, que puso a disposición de sus miembros la mayoría de las ramas de las ciencias ocultas. Casi al mismo tiempo, la mayoría de los ritos masónicos ocultistas fueron revividos por el inglés John Yarker.

Fue en este terreno mágico, masónico y ocultista donde Crowley cultivaría la flor de su pensamiento.

 

Contenido

Prólogo

    I – Justificación

    II – Definiciones

    III – Recordatorio histórico

Primera Parte CROWLEY – EL HOMBRE

    I – Introducción

    II – Infancia y años de formación de un mago (1875–1907)

    III – Edad madura. Del inicio de la Astrum Argentinum hasta el fin de Abadía del Thelema                (1907–1923)

    IV – Viajes y vejez del maestro (1924–1947

Segunda Parte CROWLEY – EL MAGO

    I – Doctrina

        A – El objetivo final de la magia: unión con Dios

                1 – Una finalidad constantemente reafirmada

                2 – Una concepción del hombre y el mundo

                3 – La naturaleza de Dios

        B – Magia científica

        C – La revelación de Aiwass, como base de una nueva religión

        D – Formación de la doctrina

    II – Práctica

        A – El marco de la práctica: la orden

                1 – Ecclesia gnostica catholica

                2 – Astrum Argentinum

                3 – La Ordo Templi Orientis

                4 – La Orden de los Thelemitas

        B – Los medios de práctica

                1 – Templo, armas y regalía

                2 – Los rituales

                3 – Yoga

                4 – Las ciencias ocultas

                5 – Una magia utilitaria

Tercera Parte LA EXPRESIÓN ARTÍSTICA

        A – Crowley y poesía

                1 – Poemas de la adolescencia

                2 – “Uno de los primeros poetas ingleses”

                3 – Aleister Crowley, poeta francés

        B – Crowley novelista y autor de cuentos

        C – Crowley, autor de obras de teatro, ballets y guiones

        D –Crowley pintor

        E – Crowley crítico literario y artístico

Cuarta Parte POLÍTICA Y PENSAMIENTO THELEMITA

        A – Aleister Crowley: reaccionario radical

                1 – Aleister Crowley jacobita

                2 – Sociedad ideal

                3 – Contra la democracia

                4 – El imperio contra el colonialismo

                5 – El problema del racismo

                6 – ¿Traidor o espía ?, Crowley durante el primer conflicto mundial

                        a – Al servicio de su majestad

                        b – Crowley, al servicio del Káiser

                7 – Crowley y los regímenes autoritarios no marxistas

                        a – Aleister Crowley y el fascismo

                        b – Crowley y el nacionalsocialismo

        B – El Liber Legis base del pensamiento político

                1 – El thelemitismo como mesianismo

                        a – Eones y tormentas de equinoccios

                        b – Crowley: profeta y mesías

                        c – La lucha por la ley del nuevo eón

                2 – Presentación de la utopía teórica

                        a – Una sociedad de libertad

                        b – Una sociedad aristocrática

                        c – Una sociedad solidaria

Quinta Parte INFLUENCIAS

        A – Influencias históricas.

                1. El darbismo

                2 – Filósofos

                3 – Arthur Edward Waite

                4 – Éliphas Lévi

                5 – La Golden Dawn

                6 – El Oriente

                7 – El Sexo y el Ocultismo

                8 – Las drogas y el ocultismo

                9 – Crowley y la Era de Acuario

        B – influencias míticas

                1 – Vidas pasadas

                2 – Filiaciones

Sexta Parte LA HERENCIA

    I – Órdenes y conventículos

        A – Ordo Templi Orientis

                1 – De la fundación de la orden hasta 1912

                2 – De 1912 hasta la muerte de Crowley

                3 – El período Germer

        B – La OTO dispersada

                1 – La Ordo Templi Orientis–Metzger

                2 – OTO–Grant

                3 – OTO–califal

                        a – Génesis

                        b – El trabajo de MacMurtry

                        c – El OTO bajo el califato actual

                4 – OTO–Motta

                5 – OTO–Bertiaux

                6 – La OTO de filiación Krumm–

                7 – La OTO Ctónico–Urania

        C – La Astrum Argentinum

        D – Movimientos derivados

                1 – Achad y sus discípulos

                2 – Cecil Frederick Russell y la Great Brotherhooh of God

                3 – La Pansophia y la Fraternitas saturni

                4 – Austin Osman Spare, Zos Kia y Chaos Magick

                5 – Gerald Brousseau Gardner y Wicca

                6 – Francis Israël Regardie y su influencia

                7 – Grupos independientes que reclaman el pensamiento de Aleister Crowley

                        a – El Templo de la Juventud Psychick

                        b – La Orden de Thelema (AMOOKOS

    II – Aleister Crowley y la “cultura moderna

Conclusión

BIBLIOGRAFÍA

    I – Obras de Crowley en inglés

    II – Obras de Crowley traducidas al francés

    III – Libros y artículos consagrados en su totalidad o en parte a Crowley

    IV – Otros libros y artículos que tratan el thelemitismo o temáticas conectadaS

    V – Obras en castellano de Crowley

Anexos

    Anexo n° 1: Un relato de la magia sexual

    Anexo nº 2: Astrum Argentinum

    Anexo n° 2–1: Liber LXI vel causae

    Anexo n° 2–2: Liber XIII vel graduum montis abiegni

    Anexo n° 2–3: Una estrella a la vista

    Anexo n° 3: Un tratado de yoga

    Anexo n° 4: Un texto enigmático

    Anexo n° 5: Rituales

            Anexo nº 5–1: La Estrella de Rubí

            Anexo n° 5–2: La estrella de Zafiro

 

Caraterísticas:

Tamaño: 15 x 23 cm

Páginas: 432

Impreso en papel de 80 grs.

Encuadernación en rústica

Portada cuatricomía.

Precio de Venta al público: 26,00 €

Pedidos: ALEISTER CROWLEY, VIDA, OBRA, HERENCIA

También en formato e-book

Correspondencia: eminves@gmail.com

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